La cirugía refractiva es un procedimiento diseñado para moldear la estructura corneal o complementar el sistema óptico del ojo, permitiendo enfocar la luz correctamente sobre la retina sin necesidad de corrección externa.
Es momento de valorar una cirugía de corrección visual si experimentas alguna de las siguientes situaciones:
Molestias o irritación provocada por el uso prolongado de lentes de contacto.
Deseo de realizar actividades físicas, nadar o viajar sin la preocupación constante de romper, perder o limpiar tus anteojos.
Tienes al menos 18 a 21 años cumplidos y tu graduación visual no ha presentado cambios significativos en el último año.
Dificultad para realizar tus tareas diarias sin lentes debido a miopía, astigmatismo o hipermetropía.
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No todos los ojos son iguales ni todas las córneas tienen el mismo grosor o curvatura. En la consulta del Dr. Rodrigo Martínez cada ojo se evalúa mediante estudios de topografía y paquimetría corneal para determinar cuál de las siguientes alternativas ofrece la mayor precisión y seguridad:
Es el procedimiento láser más utilizado en el mundo para corregir miopía, astigmatismo e hipermetropía.
Es un tratamiento muy rápido donde el láser ajusta con precisión la superficie corneal para devolverte la claridad visual.
Lo mejor es su recuperación acelerada: en solo 24 a 48 horas podrás retomar tus actividades cotidianas con la libertad de no depender de tus anteojos.
Para corregir estos errores refractivos, realizamos un tratamiento láser totalmente personalizado que optimiza tu mapa óptico. Mediante ajustes precisos en la curvatura de la córnea, regularizamos el enfoque para eliminar la visión borrosa de cerca o de lejos. Este procedimiento está diseñado para que cada paciente recupere una visión clara y natural, adaptada a la anatomía única de sus ojos.
Si tu graduación es muy elevada o tu córnea no es candidata para el láser, el implante de lente fáquico (ICL) es la solución ideal. Colocamos un lente blando y flexible detrás del iris sin alterar la estructura corneal, ofreciendo una calidad de visión excepcional. Es un procedimiento reversible y altamente seguro, brindándote la tranquilidad de una solución avanzada que preserva intacta la salud de tu ojo.
Cuando se trata de salud visual, la alta preparación del médico es el factor que brinda verdadera tranquilidad.
El Dr. Rodrigo Alonso Martínez Ramírez es un médico especialista egresado de la Universidad Panamericana, con una sólida formación en Oftalmología realizada en el prestigioso Hospital de la Luz en la Ciudad de México .
Además de su práctica general, cuenta con una subespecialidad formal en Estrabismo y Visión Binocular.
Esta preparación le otorga el criterio clínico preciso para notar sutiles anomalías que en revisiones médicas comunes podrían pasar desapercibidas, asegurando un diagnóstico experto y un trato sumamente cálido y responsable.
Conocer cómo se desarrolla el proceso quirúrgico ayuda a eliminar la incertidumbre y brinda tranquilidad en todo momento:
Se realiza un examen oftalmológico exhaustivo que incluye graduación bajo cicloplejía, topografía corneal, paquimetría y revisión de fondo de ojo. En esta etapa, el Dr. Martínez te explicará qué técnica quirúrgica es la ideal para ti.
La cirugía es ambulatoria y muy breve, tomando de 10 a 15 minutos por ojo; gracias al uso exclusivo de gotas anestésicas, el proceso es indoloro y no requiere anestesia general ni piquetes. Tras un breve descanso en el área médica, podrás regresar a casa el mismo día acompañado por un familiar para continuar tu recuperación con toda comodidad.
Es normal sentir lagrimeo, sensibilidad a la luz o arenilla las primeras horas; se aconseja descansar con los ojos cerrados esa tarde. Para una buena recuperación, use las gotas recetadas y gafas protectoras al salir o dormir los primeros días. Evite tallarse los ojos, el maquillaje por dos semanas y albercas o saunas durante un mes. Así, la mayoría retoma la oficina o lectura en 24 a 48 horas.
No. El procedimiento se realiza bajo anestesia tópica mediante gotas anestésicas en los ojos. Durante la cirugía únicamente se percibe una ligera presión sobre el ojo y las molestias posteriores (ardor leve o sensación de cuerpo extraño) duran solo unas horas y se controlan con el tratamiento indicado.
La corrección en la córnea o el lente fáquico es permanente, pero es importante recordar que la cirugía no evita los cambios naturales del ojo que ocurren con la edad a partir de los 40–45 años, como la presbicia (vista cansada para leer de cerca).
Los equipos de láser refractivo modernos cuentan con un sistema de seguimiento ultrarrápido (Eye-Tracker) que rastrea los micro-movimientos del ojo en tiempo real en fracciones de segundo. Si realizas un movimiento brusco, el láser se pausa automáticamente de inmediato.
En el LASIK se moldea la córnea con láser para cambiar su enfoque. En el Implante de Lente Fáquico, no se altera la córnea; en su lugar, se inserta una lente intraocular especial dentro del ojo, siendo la opción ideal para graduaciones muy altas o córneas delgadas que no soportan láser.
Postergarla no pone en peligro la salud inmediata de tus ojos; pero prolonga la dependencia de lentes de armazón o de contacto, con las molestias cotidianas que esto conlleva (irritación, limitaciones deportivas o gasto recurrente).
Dado que factores naturales como la presbicia o las cataratas pueden surgir después de los 40 años, realizar tu procedimiento a tiempo es la mejor forma de asegurar años de visión clara y sin anteojos.
El consultorio principal del Dr. Rodrigo Martínez se encuentra equipado con la tecnología e instrumentos necesarios para la atención oftalmológica de niños y adultos en una zona de excelente acceso en la región:
San Telmo Medical Center, Consultorio 517